domingo, 24 de marzo de 2013

Tener amigos en la memoria, y en el corazón

La maravilla de las relaciones humanas: nuestra historia personal se construye a través de lo que vamos haciendo con los demás, y en ese trayecto nos toca vivir, hacer, escuchar, observar "algo"; "algo" que se nos queda en la memoria, guardado en algún rincón, que recuperamos en momentos en que parece que las circunstancias de la vida nos tiene en el fondo y a punto de perder la esperanza.
Palabras que nos llevan a entender la realidad y encontrar un asidero que nos permita recuperar lo que somos.
Ese es el milagro de tener amigos, no necesitas tenerlos cerca para que te tiendan la mano, porque ya te han dejado un salvavidas.
Sin embargo, la presencia de todos y cada uno es una dicha que hay que buscar, tanto como nos sea posible.
¡Gracias por estar presentes!

sábado, 16 de marzo de 2013

La enfermedad como trancisión

Dirán que no es para tanto, pero una infección en la garganta que según la que escribe se curaría sola, me ha tenido tres semanas en malas condiciones... nada más no acabo de sentirme bien.
Pero la reflexión alrededor de los hechos tal vez es la mejor lección.
Acostumbramos dar por sentado que el cuerpo funciona como debe, y pasamos por alto señales que de atenderlas oportunamente no nos llevarían a destinar esfuerzos extraordinarios para recuperar el estado de bienestar.
El cuerpo y la psiqué son un sistema, el trabajo de la razón, al menos uno de los trabajos, es procurar el equilibrio, pero vivimos un mundo que nos absorbe demasiado; nos va robando la atención hacia aquéllo que nos parece urgente de resolver. Imposble decir NO, imposible pedir tregua, imposible - en ocasiones - deshacerse del temos que nos genera el cederle parte de nuestro destino a otra persona.
¿Imposible?
El cuerpo te marcará el momento de desbalance, la pausa necesaria, y la reflexión ineludible... ¿qué estoy haciendo? ¿me hace más feliz vivir con presiones que muchas veces son más bien producto de mi perspectiva de las cosas que aquéllo que sucede en realidad?
La respuesta a esos "imposibles" la llevo todavía puesta... las inyecciones terminaron hace 8 días y todavía me recuerdan que nada es imposble, particularmente elegir llevar la vida en forma más disfrutable.
¡Cuídate!

sábado, 23 de febrero de 2013

Una y otra vez

Hay lecturas de adolescencia que lo marcan a uno... la mía osciló entre "Demian" y "Siddartha" de Hermann Hesse, Tolstoi y Víctor Hugo. Ya un poco más llegando a los 20 me contagié de la fiebre por Tolkien... pero si algo me marcó y me sigue marcando fué leer "Los Miserables".
Desde ese entonces y hasta fecha, Fantine, Javert y Jean Valjean me parecen retratos de humanidad que somos todos y cada uno; creo que la lección que aprendí de esta lectura fué no prejuzgar a las personas. Si soy confiada, si soy optimista, si la frase "piensa mal y acertarás" me parece una afirmación deleznable, fué porque la historia de Fantine puede ser la de muchos, la caridad del obispo de Digne debiera ser la de todos - si es que creemos en la dignidad - y la lucha por la libertad de Jean Valjean es la lucha del presente que quiere construirse reconociendo el pasado.
El musical, y ahora la película, no dejan de ser una aproximación a todo este cuestionamiento sobre la humanidad que quiso plantear Victor Hugo; por ello no puedo evitarlo... es una historia que ya conozco y de todas maneras me pone a llorar.
Hoy llevé a mis hijos al cine, porque mi hijo mayor quería ver "Los Miserables" y porque me daba curiosidad - honestamente - ver si Hugh Jackman y Russell Crowe cantan tan bien como Alejandro Toporek y Ricardo Morell... los siento por los primeros... a veces se les iba el aire... no pude dejar de comparar voces (y eso que hace más de veinte años que asistí a la puesta en escena del Tec de Monterrey) y esperar un poco más de intensidad... aunque debo decirlo, la intensidad de la película fué suficiente, al menos para que mi hijo que excusara cuando le comenté que me había hecho llorar.
Aunque tengo que confesarlo, la verdad es que debo tener algún espíritu revolucionario... la canción con la que lloro, una y otra vez en cada ocasión que la escucho es "Do you hear the people sing?"... y lo que mueve es - tal vez - la incapacidad que mi gente tiene de indignarse ante la miseria aunque la tengan justo frente a la nariz... tanta, que ni siquiera se le ocurre cantar como una forma de protesta ante quien tendría que protestar... niños verdes, bejaranos, porros, presidentes municipales que hipotecan el futuro de sus municipios, gobernadores que construyen "cascarones" pero no ponen a funcionar hospitales, personas que permiten que otras personas mueran de hambre, gobernadores que permiten que asesinen a madres de familia frente al palacio de gobierno...
Y lo peor... pseudo-educadores que defienden sus privilegios y nunca han hecho su verdadera chamba: enseñar la libertad.
Tal vez por eso, desde el 94  y cada vez que regresa a mi memoria, por lo menos la tarereo y me acuerdo que asombrarse e indignarse son cualidades que nos permiten sentirnos humanos y detonar en algún sentido un cambio para una vida decente para muchos, o para todos.




miércoles, 6 de febrero de 2013

Para mis amigos ciclistas

Una día la Vida se despierta con ganas de recordarte que estás vivo,
y toma su forma más seductora... se viste de blanco, calza sus zapatos rojos y sale a la calle con paso lento, cadencioso, hipnótico,
camina por la acera en contrasentido del ciclista que circula por la calle...
sonríe maliciosa, mantiene el paso... y engancha la mirada del ciclista,
quien no puede dejar de voltear cuando deja atrás esa aparición, con el previsible resultado.
Termina estrellándose en el pavimento... mientras sin perder el paso... la Vida se aleja con una sonrisa de malicia.
Horas después, estás en la sala de urgencias, haciendo recuento de los daños...
... la piel es frágil y se rompe,
... el cuerpo va taponando heridas,
... te acabas de dar cuenta que en el cuerpo hay espacios en los que nunca piensas.... y los tienes presentes porque duelen,
... el hueso roto, la confusión....
y a tu lado no hay uno, ni dos... hay muchos que están ocupándose de tí, en diferentes formas.
Finalmente, te dejan solo un momento sobre la camilla... y allí aparece de nuevo,
sabes que es ella, por los zapatos rojos, el andar despreocupado, la sonrisa de quien se sabe dueña,
se acerca, pone el índice sobre tu boca dispuesta a reclamarle la mala broma...
aproxima su rostro a tu mejilla y te susurra al oído... ¿ya te diste cuenta? hoy estás más vivo...

Para Rafa Furlong y Marco González.... ciclistas.

domingo, 3 de febrero de 2013

Escribir

La única ventaja de un fin de semana largo, en estos tiempos, es que puedo dedicarlo a actualizar el texto de la tesis... texto en el que por cierto descubrí, una vez que comencé a revisarlo, miles de horrores en la redacción, el formato, etc.
Emprender la actualización de esa cantidad de páginas es terminar con una a la vez, y aún así, seguir corrigiendo.
Me entra el desconsuelo y me siento un rato a ver lo que encuentre en la televisión... encontré la película "Finding Forrester" (Gus Van Sant, 1999)... con Sean Connery.
¿Quiéres escribir? Empieza... le dice Forrester a Jamal, el co-protagonista de la película, y le pone delante una máquina de escribir y una hoja en blanco...
Y después le dice... "primero escribes con el corazón y luego con la cabeza"...
Al menos encontré un aliciente para seguir corrigiendo estás más de 200 cuartillas... ya pasé del corazón, ahora voy con la cabeza... y después, se agradecerá a la concurrencia que en una de esas que se pare en una iglesia pase a ver a San Judas Tadeo y le pida buena vibra para una servidora ...
Mientras, I'll keep punching the keys...


sábado, 26 de enero de 2013

Capacidad de asombro

La capacidad de asombro, como lo dice su nombre, es una capacidad, por lo tanto algo que se desarrolla y de lo que uno se hace consciente.
Acabo de leer un libro, del que entre otras cosas concluyo que nuestro sentido de vulnerabiliad ante lo inexplicable, y la capacidad de admirarnos sobre lo que sucede a nuestro alrededor, son necesarios para hacernos capaces de desarrollar una actitud de respeto hacia lo que nos rodea.
Aprender a asombrarse cuando se supone que tenemos explicaciones para todo, pienso, es una virtud... no querer racionalizar lo que nos sucede, no buscar explicaciones ni ecuaciones en el descubrimiento cotidiano de la vida es - tal vez - la fórmula para encontrarle un sentido a lo que estamos haciendo en este mundo, y poner un rumbo al que queremos llegar.
La ética está basada en el respeto, y el respeto, en cultivar nuestra capacidad de asombro, y que ese asombro represente una emoción positiva, ni más ni menos.
Tal vez la mutua capacidad de asombro sea lo que mantiene unida a una pareja... lo que permite una relación de amistad duradera, lo que te permite disfrutar del mismo recorrido en un viaje... porque nunca las cosas se nos aparecen de la misma manera.
Cultiva el asombro...  quizá te sorprendas de todos los regalos que la vida te deja todos los días, sin otra intención de que los encuentres, y lo disfrutes. 



miércoles, 23 de enero de 2013

Meditaciones periféricas

Cosas que se le ocurre pensar a una en un viaje de Atizapán a Ciudad Universitaria, y de regreso:

- A pesar de mi escepticismo, tengo que reconocerlo... hice 45 minutos de un extremo de la ciudad a otro, parece que el proyecto del segundo piso funciona, particularmente para los que circulamos por el piso de abajo.

- Avenida Revolución, en el tramo que va de Barranca del Muerto a San Ángel... yo sigo buscando allí la ciudad provinciana y no-globalizada en la que crecí... no el polvo y el ruido de tanto camión... creo que esta ciudad solo luce bien después de una abundante lluvia.

- ¿Quién va a ganar el próximo "Super Bowl"?... los 49 de San Francisco... ¿Por qué? muy simple... por la maldición del primogénito, que conozco muy bien... el hermano menor siempre se sale con la suya, tiene la ventaja de que observa todo el tiempo - desde que nace - al primero y comienza a ser estratega desde que tiene conciencia de sí... ¿apuestan?

- CU en temporada fuera de clases es una maravilla arquitectónica; y mi director de tesis es muy afortunado... su cubículo está en el 8o. piso, y tiene una vista fantástica de Rectoría, el Estadio y el Ajusco... si yo trabajara allí me la pasaría mirando por la ventana.

- Creo que mi madre siguió una costumbre azteca, la de enterrar el ombligo de la hija en el fogón... nomás cruzo la frontera del Viaducto... y me entra la nostalgia de 14 años de vida en la delegación Coyoacán y anexas... y entre más voy para el sur, hacia Tlalpan, se pone peor.

- Regreso... en el piso de abajo del Periférico... esto es la privatización de la calidad de vida... ¡gracias Neoliberalismo" ... ¿solo los que se arriesgan a pagar tienen derecho a vivir decentemente?

- El nuevo túnel, que pasa por debajo de la Fuente de Petróleos... tiene un lado positivo... no convoca mi sentido claustrofóbico ... y uno negativo ¿Quién considera estético el acabado "Picapiedra" que le dejaron? o, perdón, ¿se trata de un homenaje al regreso del Tiranosaurio Rex?

- ¿Por qué la necedad? ¿Pagar por entrar a un embotellamiento en el segundo piso en terrenos del Estado de México?... sin comentarios... prefiero hacer cola abajo (al igual que arriba) y subirme en Satélite.

- Bueno, reconozco que no estuvo tan mal, mi récord personal desde Tlalpan a Naucalpan por el Periférico son tres horas y media, hoy solo me tardé 1 hora con 15 minutos, circulando por abajo.

- Dos buenas al llegar a casa... la hija se va a dormir a la hora en que le digo, sin objetar... y en TCM programan "África Mía"...  no puedo evitarlo... es una de las tres películas que puedo ver cada vez que la ponen sin hartarme... ¿Existen todavía hombres tipo Dennis Finch Hatton?